REFLEXIONES SOBRE LOS JOVENES CUBANOS. Primera parte

El 13 de julio de 2022 publiqué este trabajo en Facebook y el 16 recibí este mensaje por Gmail:

“Hola Carlos:

Después de revisar tu cuenta de Facebook Carlos Díaz Llorca, restringimos su acceso a la publicidad debido a comportamiento no auténtico o al incumplimiento de las Políticas de publicidad o las Normas comunitarias.

Se inhabilitaron todos los anuncios en circulación que estaban conectados a esa cuenta”.

Desconozco los motivos del “comportamiento no auténtico” señalado, soy un académico que expreso ideas y a veces pongo bastantes fotos, no un delincuente buscado por la justicia. Lo que entiendo al respecto es que el artículo ha sido vetado o, simplemente, censurado por alguien. Por tal razón, ahora lo coloco en mi blog.

Adicional a las reflexiones, en esta publicación, al final del artículo, les acompaño los comentarios que recibí. Dado que no estoy autorizado a poner el nombre de las personas que me escribieron sólo puse el número del orden en que lo recibí, son 25. Por igual, decidí dividir el trabajo en dos partes por si alguien no cuenta con el tiempo suficiente pueda hacer una pauta y continuar después.

A continuación, mis reflexiones, tal como las publiqué:

Soy un hombre que ya tiene 77 años y doy pasos agigantados para llegar a los 80, quiero seguir disfrutado de lo más bello que hay en este universo: la vida. No obstante, aún conservo la capacidad de pensar y razonar y por eso quiero compartir mis pensamientos con estas líneas que plantean un problema y ofrecen una posible solución de proceso. Soy claro que el contenido no me corresponde, no tengo poder.

Bienvenido a estas reflexiones, algo larguitas pero, que invito a que me acompañen y por ello voy a iniciar con un “resumen ejecutivo” para que quien no quiera leer todo el trabajo tengas las principales ideas de lo que he querido expresar. Por igual, el que se enganche conmigo, puede leerlo todo. ¿Cuál son, en resumen, mis reflexiones sobre los jóvenes cubanos?

  1. Los jóvenes no pueden tener una vida que sea un vacío, sino que tienen que crear experiencias para hacer su historia, de todo tipo, para tener algo por qué vivir y tener vivencias que recordar y reflexionar.
  • Los jóvenes no pueden olvidar sus raíces, aunque tengan otras nacionalidades. Donde uno nació y creó su sentido no se cambia por un simple papel.
  • Una reflexión permanente y que requiere meditaciones por todos es la de ¿por qué los jóvenes se van y abandonan sus orígenes?
  • En mis reflexiones el principal criterio es que se van, ante todo, por razones económicas que no le garantizan un desarrollo de carrera que satisfagan sus necesidades.
  • No dejo de reflexionar que estas razones económicas influyen en su conciencia social y por lo tanto se forman, en principio, criterios políticos.
  • Esto pone en evidencia que el proceso social cubano tiene que cambiar pero, cambiar en profundidad, requiere un cambio de mentalidad. No se puede cambiar con la misma mentalidad que no se crearon resultados. No es crear un parche, es cambiar con mente abierta y a camisa quitada.
  • Es obvio que Cuba tiene una situación económica nada agradable y esto lo están sintiendo no sólo los jóvenes, sino la población en general. El contexto del mundo hoy es diferente y Cuba tiene aciertos pero, estos no pueden obviar lo que es evidente, las necesidades existentes. No se puede ser miope y sólo ver aciertos donde hay muchos desaciertos.
  • Hay otra cosa que es obvia para mis reflexiones, Cuba vive ya 60 años con un bloqueo o embargo, que cada vez es más férreo y trata de ahogar no al gobierno, sino al pueblo. Es evidente que se busca una implosión y las condenas en la ONU no son efectivas porque no son vinculantes.
  • El bloqueo es Ley en Estados Unidos y sólo se puede cambiar con aprobación del Congreso, luego eso es una limitante de peso y para eliminarlo se ponen condiciones de igual dimensión. Esto hace evidente que el bloqueo es una declaración de guerra pero, de guerra económica.
  1. Una guerra, sea la que sea, es un conflicto entre dos partes o más y sólo se puede resolver entre las partes en litigio. ¿Y cómo se resuelven las guerras? La historia demuestra que es mediante el dominio por la fuerza o mediante la negociación. Creo la primera opción en estos tiempos es un imposible.
  1. Pero, pienso que hay que negociar con mentalidad abierta, libre de ataduras, y sobre todo con gran dominio de la técnica de negociación. Hay que saber que habrán concesiones que hacer y al igual pedir otras. No se puede empezar y terminar, sino que se requerirán pautas para evaluar y considerar períodos de gracias para el cumplimiento de acuerdos.
  1. Un último aspecto, estás son mis reflexiones, mis pensamientos en el tiempo y mis experiencias teniendo criterios desde ambas partes, desde Cuba y desde otros países. Recuerdo que hace tiempo impartiendo una conferencia en un país latinoamericano me preguntaron por los jóvenes y di la respuesta que respondía al momento y contexto histórico. Hoy esas variables han cambiado y me sobrecojo al ver el éxodo de jóvenes buenos, en cifras que, entre octubre 2021 y julio 2022, sobrepasan los 157 000, muy superior a los 125 00 del Mariel en 1980. Hay que hacer algo para evitar tal fuga y algo más para que muchos regresen a lo que añoran, su patria. Esto tiene que ser un propósito estratégico y no una simple declaración. No se puede seguir con declaraciones, sino con hechos y resultados que se palpen y se sientan para que nuestros pensamientos sean más compartidos y se adapten a los nuevos resultados.

PRIMERA PARTE.

Soy un hombre que he acumulado juventud pero, hoy me dicen soy vulnerable y mi primo me dice soy un degenerado, porque todos los achaques que tenemos los médicos nos dicen que son degenerativos. Pero, una primera reflexión a los jóvenes es que no busquen que su vida sea un vacío, sino que hagan historia, de todo tipo, para cuando lleguen a mi edad tengan algo para recordar, revivir y reflexionar.

Por mis años, conocí la época de la dictadura de Batista y cómo amanecían los muertos en las esquinas, matados por la policía. A unos parientes se los llevaron presos delante de la madre y la estación de policía estaba frente a su casa y por la noche la madre sentía los gritos y las torturas de sus hijos y otros, así como los disparos; los mataron a todos. Al día siguiente aparecieron tirados en la 5ª Avenida. Para el entierro vino la hermana de New York y le dijeron no podía haber ni flores, ni llanto, sólo el entierro y listo.

Es obvio que esas experiencias la juventud de hoy no las conoce, por suerte, y tal vez las ideas que existen de los órganos represivos sean otras, algunas de las cuales también conozco pero, no tienen la misma magnitud y alcance.

En el año 1959 tenía 14 años y pude estudiar sin problemas, trabajar, así como comenzar a hacer mi historia, como adolescente, como adulto, como padre, como trabajador, como persona.

Dicen que la suerte es la intercepción entre la inteligencia y las oportunidades. ¿He sido un hombre de suerte? No creo sea una persona inteligente, tal vez normal o apasionado y abnegado a lo que hago pero, si he podido aprovechar muchas oportunidades. Un amigo que me conoce hace muchos años, al revisar este escrito que le di a evaluar previo a su publicación me aclara que trabajé mucho.

Una de esas oportunidades ha sido viajar y conocer tres continentes y poder valorar lo que sientes al salir de Cuba, así como cuando regresas. Afuera siempre eres reconocido como “el cubano”, cosa que no me ofende pero, he conocido por igual lo que es la xenofobia y el celo por haber alcanzado ciertas oportunidades.

Creo que otra reflexión que debo hacerle a los jóvenes es que sean capaces de tener sueños e imaginarse cómo se ven en el futuro para que busquen asaltar ese futuro antes de que el futuro los sorprenda. Por eso hay que tener sueños e imaginaciones, sólo cuando tú lo piensa y lo crees, lo vives.

En determinado momento mi profesora de francés me dijo que los cubanos éramos diferentes. Cuando aquello, yo no había salido del país, aún era muy joven, y le dije me sentía igual que cualquier otra persona y me dijo: “No, no, ustedes no son iguales, por eso me quedé en Cuba, ustedes son: inteligentes, cariñosos, amorosos, cálidos, desprejuiciados” y otras cosas más que ya no recuerdo. Al conocer otros lugares de este mundo le doy la razón a la profe Silvayn y como otra reflexión quiero decirles a los jóvenes, que no olviden que son, ante todo, cubanos y esa cualidad no la pueden cambiar, aunque tengan otra nacionalidad, ahí nacieron y vivieron sus primeros años, esos años donde se forma la cubanía.

Pero, mis reflexiones principales van dirigidas por la cantidad de jóvenes que se van, unos después de terminar estudios universitarios otros no los han terminado pero, tienen preparación en algo. Y la pregunta es ¿por qué se van?

SEGUNDA PARTE.

Ante la pregunta de ¿por qué se van los jóvenes de Cuba? Considero que no se van precisamente por razones políticas, más bien por razones económicas que están asociadas a la calidad de vida y aún futuro que no ven y, obviamente, eso no deja de influir en situaciones de carácter político. ¿Es qué lo económico no determina lo político? Creo que la política es una expresión de la economía.

Pero, pienso que en este caso la conciencia política no sea lo determinante aunque sí es un factor importante. Siempre los partidos políticos tratan de crear una conciencia política que favorezca sus programas y por ello buscan a través de la prensa, la radio, la televisión, el cine, etc. crear una conciencia política que reafirme su proyecto, ya sea a través de métodos indirectos subliminares o con un lenguaje peyorativo directo que desmoralice y busque demonizar o satanizar a lo considerado su  opuesto.

Estas situaciones las podemos ver en los diferentes procesos eleccionarios que vemos en toda la América Latina. Siempre la oposición utiliza términos peyorativos como dictadura y comunismo con el sentido de demonizar y satanizar al opositor. Resulta que ahora el Partido Demócrata de EEUU es comunista, a mi entender creo eso es una falta de respeto al sistema político de ese país, que lleva operando ya 246 años como parte de su democracia, con sus dos partidos tradicionales: los republicanos y los demócratas. Por igual se le considera como comunista al Papa Francisco, me parece una forma de demonizar al Papa y utilizar eso como populismo.

Por otro lado, se consideran dictadores a quienes tienen un sistema de elecciones diferentes al racero que se utiliza para medir, ajeno a los resultados sociales que se alcancen. Sin embargo, en los países donde existe un régimen monárquico al Rey no se le considera dictador a pesar de no ser electo por el pueblo y el poder es hereditario. No obstante, es por definición Jefe de Estado.

Estos no son dictadores ¿por qué? ¿Por qué estos casos no se satanizan? Porque el proyecto social lo permite, aunque hay gobiernos que quieren quitar esta figura, que es más bien un gasto que una inversión.

Es decir, en estos casos muchas veces se dan alabanzas como muestras de democracia y en otros casos se hacen elecciones donde el voto del pueblo no es el que determina la presidencia, sino otros subterfugios.

TERCERA PARTE.

Dejemos la política a un lado y volvamos al tema central ¿por qué los jóvenes se van de Cuba? Ya dije que mi punto de vista es por razones económicas.

Es obvio que en Cuba se vive económicamente en situaciones diferentes a cualquier país. Tal vez eso sea válido para una generación o tal vez dos y hasta tres pero, seis generaciones ya está diciendo algo y no ahora, sino tal vez cinco generaciones antes. El sistema tiene algo implícito que tiene que ser modificado porque no tiene resultados. Todo da muestra de que el sistema expresa síntomas agotamiento.

El único momento de la revolución cubana con auge económico fue el lustro del 80 al 85 del siglo pasado. Sin embargo, razones internas dentro del sistema, así como factores externos, la llamada perestroika, hicieron decaer nuevamente la economía cubana. Estas son siempre las situaciones que inciden en el desarrollo económico de Cuba: factores internos y factores externos. Analicemos algunas ideas desde mi punto de vista de ver estas situaciones.

El principal problema de carácter interno son las ideas dominantes que han prevalecido en el tiempo, las cosas tienen que ser así y tienen que ser así, no hay otra manera. Las ideas dominantes conllevaron a una lucha contra el burocratismo que rompió la rica cultura económica que había en el país y que aún no se ha podido recuperar. Sin embargo, en el tiempo cada paso que se da está permeado de burocratismo y muy pocas cosas se consolidan.

En 1971 se reconoció el error y en 1976 se trató de implantar un Sistema de Dirección y Planificación Económica que no se sostuvo y terminó criticado. En la década de los 90 se pensó en un Sistema de Perfeccionamiento Empresarial pero, las reglamentaciones que fueron obviadas por el experimento realizado en las Fuerzas Armadas, se hicieron presentes y en alguna medida se promovieron más, de manera que ataba de pies y manos a los empresarios y la situación de no alcanzar resultados económicos siguió prevaleciendo.

Ahora estamos en presencia de un nuevo reordenamiento que cuando lo leí dije que estaba bien en el orden teórico pero, que había que verlo en la práctica y la práctica está demostrando su no funcionalidad, por la inflación que está produciendo y el descontento que está generando.

Fue mucha la investigación que se hizo para concebir este sistema, demoró años pero en mi criterio, no se siguieron los pasos de experimentación propios de la investigación científica. No pasó por una Fase I, una II y una III. Según mi experiencia debía haberse experimentado a diferentes niveles. Se implantó de golpe y porrazo en todo el país y los resultados están ahí. Nuevamente, se está en la fase de poner parche al penco, como en un momento de rectificación se dijo.

En todos estos procesos han pasado décadas, que generan esfuerzos y dedicación pero, los resultados no se ven, no se sienten, no llegan a la mesa y con ello se generan muchas necesidades que se van acumulando y creando estados de ansiedad e insatisfacción. Esto son factores que hay que tenerlos en cuenta porque ante todo somos seres humanos y no vivimos como pensamos, sino pensamos como vivimos.

Muchos pueden ser los factores internos que han existido y que existen y que las soluciones que se buscan no se han sabido implementar y han prevalecido ideas dominantes, que suelen ser matadoras y determinan un bloqueo interno.

Todos estos escoyos implican costos de tiempo y sacrificio. Durante algunos años se vivió en un período llamado especial y nacieron nuevas generaciones a partir de 1990 que se criaron bajo el yugo del período especial y sus secuelas posteriores y que hoy ya tienen 30 años o más de necesidades y  penurias. Y algo más, no ven la salida del túnel, ni el horizonte de una nueva vida y por tanto buscan emigrar por la vía que sea.

CUARTA PARTE.

Hay otro factor que durante más 60 años ha estado presente, el bloqueo económico, quiérase o no es una realidad, aunque los jóvenes ya no lo compren y no crean en él. Fue impuesto por el gobierno de los EEUU, que en el tiempo no sólo lo ha mantenido, sino que cada vez lo utiliza más como medida para ahogar a la revolución pero, que realmente ahoga al pueblo cubano. Justo esa era su idea primaria para provocar una implosión.

En 1960 Lester D. Mallory, Vice Secretario de Estado Asistente para los Asuntos Interamericanos, en un memorándum secreto del Departamento de Estado definía:

“La mayoría de los cubanos apoyan a Castro… el único modo previsible de restarle apoyo interno es mediante el desencanto y la insatisfacción que surjan del malestar económico y las dificultades materiales… hay que emplear rápidamente todos los medios posibles para debilitar la vida económica de Cuba… una línea de acción que, siendo lo más habilidosa y discreta posible, logre los mayores avances en la privación a Cuba de dinero y suministros, para reducirle sus recursos financieros y los salarios reales, provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del Gobierno”.

Las sanciones están ahí, son ciertas pero, ¿qué hacer ante esta situación? Es obvio que hay que hacer algo. ¿Qué hacer? En lo interno, trabajar lo mejor posible en las fortalezas y disminuir las debilidades. Por otro lado, en lo externo, aprovechar las oportunidades y buscar convertir las amenazas en oportunidades.

Soy del criterio de existen muchas oportunidades pero, se deben potenciar más. Buscar nuevas rutas y negociar nuevos caminos. Pero, ¿y el bloqueo? El bloqueo sigue ahí y sin ideas de eliminarlo, hay cuestiones legales en los EEUU que no permiten levantarlo. Sin embargo, con Obama se hicieron evidentes situaciones que podían suavizarlo ligeramente. ¿Cómo se logró? Negociando el conflicto pero, desde una óptica positiva.

….. continuará

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